Uso de drones en seguridad

Uso de drones en seguridad

Una de las aplicaciones con más futuro en el sector del drone hoy  día, es la de seguridad, vigilancia perimetral y salvamento, ya que las aeronaves no tripuladas ofrecen un punto de vista único con un coste reducido en sus operaciones. Sin embargo, la legislación actual limita en gran medida los posibles usos de estas aeronaves. En este artículo se discutirán las ventajas en inconvenientes presentes y futuros del uso de drones en seguridad, vigilancia perimetral y salvamento.

En la actualidad, todos los drones profesionales tienen la posibilidad técnica de ser pilotados de forma autónoma y de dirigirse a la zona en las que haya saltado una alarma dentro de un polígono industrial o al último punto GPS conocido de una embarcación marítima en peligro. Una vez en el lugar de la emergencia, estas aeronaves son capaces de cubrir grandes extensiones de terreno en muy poco tiempo y de mantener un enlace de vídeo en directo con la estación de tierra y con cualquier destacamento en la zona, lo que es de vital importancia para una actuación rápida y eficaz. También se puede definir un perímetro alrededor de unas instalaciones mediante una serie de puntos de ruta y realizar vuelos de vigilancia perimetral.

drone vision nocturnaLas imágenes de vídeo que se proporcionan por la aeronave pueden ser de una cámara convencional o de cámaras que incorporen visión nocturna y térmica, facilitando en gran medida la búsqueda de personas en cualquier condición de visibilidad. En las imágenes térmicas, los focos de calor como las personas se identifican con gran facilidad en situaciones muy adversas. Además, mientras que el control del drone puede ser ejercido desde una estación de tierra o puede ser automático, las diferentes cámaras y sensores pueden ser operadas por el personal que se encuentre en la zona de vuelo, lo que aporta una gran flexibilidad al uso de esta tecnología.

En cuanto a la rapidez de respuesta y a la autonomía, es importante tener en cuenta que existen multirrotores con un precio bastante ajustado (unos 3.000€) que pueden alcanzar los 80Km/h y algunas aeronaves de ala fija que cuentan con una autonomía de 3h y llegan a los 120Km/h. Los drones cuentan, de la misma forma que la aviación convencional, con sensores y sistemas de control redundantes que pueden resistir el fallo de cualquiera de sus componentes. El avance técnico en las diferentes plataformas de vuelo y en la electrónica que llevan a bordo los drones y las mejoras continuas en este sector ofrecen una garantía de seguridad y de éxito en las operaciones que se realicen.

La legislación española actual en cambio, no permite por el momento a los operadores de drones realizar vuelos nocturnos, ni vuelos en las proximidades de aeropuertos. Además, limita los vuelos sobre edificios y obliga a supervisar activamente los vuelos realizados de forma autónoma. También es necesario homologar el sistema de vigilancia que se vaya a utilizar. Por otro lado, las operaciones que se llevan a cabo por drones militares cuentan con una normativa interna que permite todos los puntos anteriormente comentados.

Estas restricciones legales hacen que en el momento actual no sea viable el uso a gran escala de estos vehículos aéreos no tripulados para vigilancia. Las previsiones sin embargo, son relativamente buenas, ya que con el avance de las legislaciones española y europea se tenderá a flexibilizar las prohibiciones, al menos para un sector especializado y debidamente certificado dentro de las operadoras de drones.

 

Autor: Adrià Torres