8 ventajas de los drones marítimos respecto de los aéreos

8 ventajas de los drones marítimos respecto de los aéreos

Tras muchos meses de desarrollo en Drone Spain hemos lanzado nuestra línea de drones marítimos (USV y ROV) y terrestres (UCV), aperturando un mercado absolutamente virgen en España, Europa y en gran parte del mundo. En este artículo veremos las 8 ventajas de los drones marítimos respecto de los aéreos.

Empezaremos explicando qué se entiende por drone marítimo. Aunque la traducción de la palabra drone del inglés es “zángano” o “abejorro” la realidad es que en el sector, todos hablamos de drone como vehículo no tripulado. Hasta el momento, lo más común era hablar de vehículo aéreo no tripulado, pero como explicaremos a continuación veréis que todo tipo de vehículo se puede hacer autónomo, no tripulado, independientemente de la superficie por la que navegue… tierra, mar o aire.

Dentro de las clasificaciones de drones marítimos podemos distinguir entre:

  • USV (Unmanned Surface Vehicle) o vehículo de superficie no tripulado: comúnmente lo conocemos como “barco no tripulado”. Son aquellos vehículos que van por la superficie del agua. En la actualidad se están empezando a ver proyectos en diferentes áreas y universidades pero prácticamente ninguna empresa en el mundo está ya vendiendo este tipo de drones. Si bien es cierto que en los últimos meses se empieza a ver en los medios la proliferación de estas embarcaciones, en el puerto de Rotterdam para recoger residuos del agua, otro en Galicia donde está detrás la tecnología de Indra etc., la realidad es que en el mundo pocas son las empresas que como Drone Spain, sacarán en breve al mercado varios modelos de USV’s a la venta.
  • ROV o ROUV (Remote Operated Underwater Vehicle) o vehículo submarino operado a distancia: comúnmente lo conocemos como ROV. Son aquellos vehículos que trabajan por debajo de la superficie del agua. Dentro de estos modelos hay que saber distinguir entre aquellos vehículos que van unidos a un umbilical y aquellos que no tienen dicho cable conectado permanentemente con la estación de tierra. Los primeros los hemos visto desde hace décadas, bajando a grandes profundidades, reparando tuberías sumergidas en la industria petrolífera etc. A día de hoy entre estos primeros, los que están unidos a un umbilical, encontramos modelos económicos que son como juguetes para conducirlos a poca profundidad, modelos más avanzados para hacer inspecciones y mucho más avanzados para trabajos en el fondo marino o con intención de bajarlos a mucha profundidad. Entre los segundos, los que no llevan cable umbilical, vemos muchos proyectos y pocos productos en el mercado, ya que en caso de avería la recuperación del vehículo se torna cuasi imposible. En la teoría estos últimos son los que podríamos considerar “drones”.

Una vez visto dentro de la robótica marina este tipo de vehículos, vamos a ver las 10 ventajas que presentan frente a los drones aéreos.

  1. AUTONOMÍA: comparando un USV o barco no tripulado con un UAV, lo primero que se observa es que frente a la reducidísima autonomía de un drone aéreo (entre 15 y 20 minutos de media), un USV puede lograr horas de operación sin necesidad de cargar las baterías. Como estamos desarrollando en Drone Spain, incluyendo tecnología fotovoltaica o con pilas de hidrógeno, se puede intentar buscar el concepto de autonomía ilimitada (aunque hoy día queda lejos de ser una posibilidad real).
  2. CARGA DE PAGO: un drone aéreo tiene muchas limitaciones técnicas y una de ellas es que al tener una autonomía baja, cuanto más peso queremos que cargue mayor será la reducción de dicha autonomía. La carga de pago es el peso extra que le podemos poner al drone. Si además nuestro aéreo, por ley, no puede exceder de los 25 kg de masa máxima al despegue (el peso del drone más la carga de pago), mayor motivo por el cual no podemos cargar mucho peso. En el caso de un barco, puedo ponerle un número alto de baterías para lograr esas horas de autonomía, puedo cargar todo tipo de cámaras, sensores, electrónica básica, avanzada.. simplemente deberé tener un buen estudio naval del cuerpo de la embarcación pero podré aumentar su tamaño en función de lo que necesite cargar.
  3. LEGISLACIÓN: aunque en la actualidad existe una regulación de drones aéreos en la mayoría de países y pese a las modificaciones que se pretenden hacer para tener a final de este año una nueva normativa de drones , la realidad es que apenas van a haber cambios y volar un drone siempre será muy complicado. No son técnicamente fiables y al ocupar el espacio aéreo no tendremos una flexibilización de la normativa en muchos años. En cambio en la actualidad no existe una normativa para barcos no tripulados. Esto no significa que no haya una ley del mar que respetar, pero en según qué zonas la máxima autoridad podrá ser tu propio cliente (véase la capitanía marítima de un puerto en sus aguas abrigadas). Así pues todo lo que el sector del drone aéreo no crece por culpa de su regulación, experimentará un crecimiento exponencial en el mar.
  4. TECNOLOGÍA: en diversas ocasiones os hemos contado que el motivo por el cual no había una normativa o regulación que permitiera usar drones aéreos de forma sencilla, era porque no tenían una tecnología fiable. A diferencia de la tecnología aeronáutica actual en los vuelos comerciales y de aviación pilotada, donde se utiliza tecnología de los años 90 porque ha sido testada y es fiable al 99’9%, los drones utilizan tecnología de smartphones muy avanzada pero no fiable. El motivo por el cual los drones no usan esta tecnología fiable de los años 90 es porque aparatos de menos de 25 kilos, no son capaces de cargar el peso de esta. Los barcos no tripulados poseen por un lado los sistemas de control y tecnología similar a los drones aéreos, pero a su vez incorporan tecnología ya existente en el mundo naval, que actualmente son capaces de hacer atracar un yate completamente sólo. Una vez más, el poder cargar mucho peso nos da una ventaja grande.
  5. MERCADO: otra ventaja principal del uso a nivel de negocio de los drones marítimos frente a los aéreos, es el gran mercado potencial que existe y la baja competitividad del mismo. En España se pasó de los 20 operadores de drones aéreos en septiembre de 2014 a los 1.800 en septiembre del año 2016, donde el 90% son pilotos de drones autónomos o microempresas dedicadas a dar servicios audiovisuales y pocos son los que realizamos otro tipo de servicios. Además la inmensa mayoría de nosotros, tenemos verdaderos problemas para poder realizar muchísimas operaciones que solicita el cliente por culpa de las restricciones normativas para el uso de drones. En cambio como acabamos de ver, el mar tiene una ingente cantidad de negocio por explotar. España tiene casi 8.000 kms de costa , lo cual nos hace una idea de lo mucho que puede realizar. No hablemos ya de Europa o el resto del mundo. A esto hay que sumarle las pocas empresas que hay en la actualidad ofreciendo vehículos de este tipo para dar soluciones reales. Obviamente hay que encontrar el nicho, ya que es cuestión de tiempo que granes astilleros se unan a grandes tecnológicas para el desarrollo de este tipo de productos y cubran un hueco de embarcaciones de gran tamaño (como ya se ha visto con el USV de Indra). Por otro lado fabricantes como DJI deben estar seguro desarrollando en silencio una línea relacionada para embarcaciones de pequeño tamaño y si no, al tiempo.
  6. CERTIFICACIONES: así como para los drones aéreos se exige una capacitación para ser piloto de drone y estar dado de alta como operador de drones en AESA, en la actualidad para portar una embarcación no tripulada no existe una certificación específica. Si bien es cierto que para navegar con una embarcación inferior a los 6 metros de eslora se necesita una autorización federativa (un cursillo rápido) y que para trabajos dentro de puertos hay títulos específicos, no existe un título al uso. Así pues utilizar un barco no tripulado en un embalse no requeriría más que el permiso de la propietaria del embalse, mientras que con un drone aéreo en cualquier lugar abierto estás dentro del espacio aéreo y por tanto te riges por la misma normativa.
  7. RESISTENCIA: Un vehículo marítimo será mucho más resistente y fiable siempre que un vehículo aéreo. Los materiales aunque pensados también para ser ligeros, no tienen tanta exigencia en ese sentido y pueden ofrecer una resistencia mayor frente a impactos. Esto conservará tu tecnología e inversión a mejor recaudo y te ayudará frente a la contratación de pólizas de seguros.
  8. OBTENCIÓN DE DATOS: desde luego un drone aéreo equipado con sensores de mucha calidad pueden aportarte un punto de vista desde el cielo absolutamente útil y crítico. Los drones marítimos a su vez te permiten una toma de datos de superficie y submarina que de otra forma es difícilmente posible. Hay que tener en cuenta que el 70% de la superficie del planeta está cubierta por el mar, frente al 30% de masa continental y que dentro del mar tenemos una cantidad de datos aún por descubrir donde usando robótica y sin poner en riesgo la vida de personas, podemos avanzar a pasos agigantados. Por ello, podemos considerar que la robótica marina puede estar un punto por encima de la área en lo que la obtención de datos se refiere.